Con las miradas puestas en Río 2016, Hugo Calderano ha dejado en claro que es el máximo exponente del continente en la categoría infantil. En el reciente clasificatorio al desafío mundial cadete, el brasilero llegó a la final sin despeinarse, no cedió ni un solo set hasta la final contra el paraguayo Sebastián Aguirre. En Chiclayo, tuve la oportunidad de verlo jugar de una manera exquisita, un jugador que domina muy bien los tiempos y efectos; además de una condición física como nadie en la categoría. Su última actuación en Ecuador me recuerda algunos de los mejores jugadores que “arrasaron” en la categoría infantil, aquellos que con admiración mi memoria recuerda.
Jonathan Pino: En el año 1999, el Perú tuvo la suerte de presenciar su talento en dos ocasiones. La primera, en el tradicional Open Juan XXIII se llevó de manera fácil la categoría infantil ganándole en la final al recordado Juan Pablo Koo. Sin embargo, su actuación cumbre fue en el Sudamericano que se desarrolló en el coliseo Miguel Grau del Callao; en una performance impecable logró el título en infantil, dejando atrás a tradicionales campeones que hasta ese momento solo se repartían entre Brasil y Chile. En el camino quedaron los brasileros: Gustavo Tsuboi y Cazuo Matsumoto, el argentino Gastón Alto y el chileno Carlos Olea. Como dirían algunos fue el “outsider” del campeonato, los favoritismos se los pasó por las narices y a punta de garra y juego vistoso se adjudicó con el título.
Andrés Cortez: Año 2001, una vez más el Sudamericano preinfantil e infantil se llevó a cabo en el Perú, esta vez en el coliseo del colegio La Salle. El chico que se robó el show no fue un brasilero, sino el chileno Andrés Cortez. Se despidió del campeonato sin perder un solo partido, en equipos condujo a Chile al título, dobles varones también fue un trámite, pero en dobles mixtos se toparía en semifinales contra los peruanos Giancarlo Cerna y Jenny Li en un partido muy apretado para finalmente llevarse la de oro. En individuales, una vez más dejó en claro la categoría de jugador que era, venció a dos brasileros en los últimos partidos cerrando con un 4-0 en la final y 4 oros en sus bolsillos.
En el 2002, por primera vez la categoría infantil ya no sería hasta 14 años, sino hasta 15. En el Latinoamericano de Colombia, Cortez una vez más se llevó el título de individual y pasó a conformar el equipo latinoamericano para el primer mundial cadete de la historia. El desafío mundial se desarrolló en Suecia, Cortez no decepcionó y le ganó a la primera raqueta europea para acceder a cuartos de final, definitivamente un fuera de serie para tener 15 años.
Andy Pereira: En el 2003, la competencia internacional volvía a Cuba, el Latinoamericano pudo contar después de tantos años con presencia cubana. Siendo Andy Pereira la segunda raqueta de Cuba, dirigió a su equipo al oro y en individuales rompió todos los pronósticos para llevarse el título. A sus cortos 13 años ya anunciaba el gran jugador que llegaría a ser, contaba con un físico muy potente y juego muy agresivo.
Al siguiente año en Buenos Aires, Andy participó en el Latinoamericano de manera satisfactoria sin dejar respirar a sus rivales se quedó con el oro y la oportunidad de representar al continente en el mundial, donde sería compañero de equipo con nuestro compatriota Carlos Ángeles. En el mundial de Madeira, a pesar de la presencia de 4 chinos pudo colarse entre los mejores y se posicionó en el puesto 11. Los ojos del mundo se tornaron hacia él y hasta el día de hoy tiene el apoyo de la ITTF en su preparación.
Felipe Olivares: En el 2005, el nivel fue muy parejo y como candidatos al título habían unos 8 jugadores como mínimo, parece que los países se tomaron en serio la clasificación al mundial. En equipos, todos dejaron en claro que fueron con todo, no obstante nadie tomaba en cuenta que los 4 primeros del preinfantil también lucharían por esos cupos al mundial de Santo Domingo. Así pues, el joven Felipe Olivares de 13 años se vengó de la derrota en la final de preinfantil a manos del paraguayo Marcelo Aguirre; en infantil jugó su mejor tenis de mesa y pasó por encima a todos los candidatos entre ellos: Josue Donado, Alberto Miño, Juan Restrepo y en la final a Emil Santos.
Marcelo Aguirre: Desde el 2006 hasta el 2008, la categoría tenía la corona solo para un jugador, el paraguayo Marcelo Aguirre fue la cruz del chileno Olivares. No solo a nivel latinoamericano, sino que en el desafío cadetes del 2008 en Suecia, donde una vez más hubo presencia peruana con Angela Mori y Nadia Quiñónez; demostró que en este lado del mundo el tenis de mesa avanza a pasos agigantados. En la prueba de equipos, ganó todos sus partidos y en la prueba individual logró la primera medalla para este continente en un mundial cadete, perdió en una semifinal muy cerrada contra el famosísimo Simon Gauzy, a quien le ganó en equipos. Además, ese mismo año fue invitado a los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, aún está vigente como juvenil y los latinoamericanos seguimos muy de cerca sus actuaciones.
Todos estos jugadores demostraron no solo ser los mejores de la categoría, sino que excedieron sus propios límites para definir sus grandes distancias con sus rivales. Definitivamente, los monarcas de la categoría infantil.
